Moyano: demonización, intereses y odio de clases

Uno de los hechos que más claramente demuestra actualmente el poder de los medios, es la demonización del sindicalista Hugo Moyano, Secretario General del gremio de Camioneros, con 380.000 afiliados aproximadamente.
Esta demonización a calado muy hondo en una parte muy importante de la sociedad argentina. Principalmente en las clases media alta, esto es, profesionales, jerárquicos y empresarios.
Esto me da para preguntarme dos cosas: por que causa se transforma a un ciudadano en un monstruo y cuáles son los elementos o pruebas que se utilizaron para poder llevar adelante una campaña que ha sido indudablemente un gran éxito, ya que es mucha la gente que en este país tiene a Moyano como un referente de lo peor que se puede ser como persona.
Lo primero que debemos tener en cuenta, es quién o quiénes han llevado adelante la exitosa campaña.
Es muy fácil comprobar que tanto Clarín, La Nación y Perfil son los que más centímetros han dedicado a esa campaña, incluso, podemos ver accediendo a los foros de las noticias de La Nación y Perfil, la sintomática cantidad de foristas que se puede encontrar que descargan de manera constante y contundente sobre Hugo Moyano todo la artillería demonizadora, que permite ver, además, algo que se me antoja como muy grave: la negación absoluta de todo rasgo de humanidad en Moyano.
Esto se entronca con algo que recorre la historia del mundo y de nuestro país en especial, el odio de clases. ¿Y qué es el odio de clases?
Esta antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea está más que clara en esos sectores medios altos del país. ¿Acaso esos sectores no apoyan y piden un ajuste?, ¿no se enfurecen cuándo se solicita o hay un aumento de sueldos? ¿no critican de manera permanente y virulenta al trabajador?
Volvamos a Moyano: cuando lo acusan de poseer una gigantesca empresa de transporte por camiones, ¿en que se basan? ¿En qué pruebas concretas? ¿Qué investigación judicial con sentencia demostró que lo dicho por sus acusadores es cierto? No existe esa investigación. ¿Entonces? De donde sale esa certeza sobre la condición de corrupto demonio de Moyano?
Y resulta además que a la hora de acusar de corrupto a alguien cercano al Gobierno o al sindicalismo combativo, los medios y sus “biempensantes” seguidores se “olvidan” de la presunción de inocencia, algo básico en toda sociedad democrática.
Pero eso básico no le cabe a nadie como Moyano, que encima es negro, combativo y construye poder para el trabajador, ya que lo organiza y le obtiene y hace respetar sus derechos.
Pero por sobre todas las cosas, esa demonización, ¿empieza y termina en la persona del Secretario General del Gremio Camioneros? NO, terminantemente no. Continúa hacia abajo, hacia los obreros y hacia los costados, el sindicalismo en general.
Los sectores medios altos, que según yo veo son los participantes mas conspicuos de ese odio de clases, ¿alguna vez se han mostrado respetuosos hacia los obreros, el sindicalismo o con Moyano particularmente? ¿Alguna vez han considerado al trabajador parte imprescindible de la economía?
Hay sin duda dirigentes sindicales muy comprometidos con cosas bastante fuleras, como por ejemplo, el caso de los medicamentos truchos. Pero qué casualidad, estos dirigentes no están demonizados, solo lo está Hugo Moyano, que tiene en su gremio los salarios más altos casi de todo el mundo, unos 2000 dólares.
Ni hablar de Videla y compañía, que a pesar de que fueron investigados y condenados en juicios legales y con derecho a defensa absolutamente garantizado, de ninguna manera entran en esa categoría, es más, son tratados por los demonizadores como inocentes y hay que “comprenderlos y perdonarlos”.
Volvamos al tema del ajuste, ya que dicha así nomas, la palabreja no dice mucho. El tema implica que la economía se debe enfriar, en realidad, achicar, producir menos, disminuir el PBI, tener menos riqueza. ¿Pero menos riqueza para quienes? ¿Para los empresarios, para los profesionales? ¿Para los integrantes de las clases medias altas?
No.
Adivinen.
Si, para los trabajadores. ¿Y por qué?
¿Por qué los empresarios ante la “necesidad” de hacer un ajuste no se incluyen entregando el 70% de sus ganancias? Solo lo tiene que hacer los obreros.
Y por supuesto, eso se debe a la exigencia de los sectores que conforman los poderes de facto, que se autoexcluyen de la situación.
Y todo por “amor” a la clase trabajadora.
Seguramente escucharemos que la culpa del odio de clase es del obrero, porque, entre otras cosas, “no quiere trabajar”. Es innegable que existe gente que no quiere trabajar, pero si así fuera con la mayoría, ¿de dónde proviene todo lo que existe, se comercia y se consume en el mundo?
A la hora de acusar al trabajador y a algunos de sus dirigentes, ¿esos acusadores tienen en cuenta a la avaricia, a la ambición de poder, en suma, a las miserias humanas de los empresarios?
O toda la riqueza que logran poseer la tienen por una profunda “espiritualidad”?
Demonización y odio de clases, dos elementos que unidos a la ideología que no reconocen tener, confluyen en la defensa de intereses, que al ser ocultados detrás de la “libertad de prensa” y de la “ética y la moralidad” y ser excluyentes de cualquier otro interés y otra ética, como por ejemplo, la del trabajador, se transforman en espúreos, en criminales.
Los tres elementos, demonización, intereses y odio de clases, en realidad, se complementan, se ayudan, se potencian, se justifican. Y me resulta imposible determinar cuál de los tres es el génesis de los otros.
Y está el broche de oro a todo esto, que es la hipocresía, ya que a todo su accionar lo justifican en la “ética y en la moralidad”, y escondidos en muchos casos, en la práctica del Cristianismo.
Hay que verlos y escucharlos rezando y yendo a misa, al mismo tiempo que piden ajuste y dan por cierta la condición de demonio de todos aquellos que no comulgan con sus posiciones.
Y ni hablar de la “confrontación kirchnerista”.
Confrontación que llevó a la sociedad toda a “vivir en un estado de crispación mayúscula y permanente”. ¿Y como podríamos ver la “confrontación kirchnerista” y la consecuente crispación?
Es muy simple: volvamos a los foros de las noticias de La Nación. Nos vamos a encontrar con “definiciones” como “kakistas”, choripaneros”, “foristas pagos”, que vamos a las manifestaciones “por que nos pagan”, todas “revelaciones” que se refieren, por supuesto, a los que apoyamos a Cristina.
Para “ella”, tienen elegidas “esclarecidas” definiciones como “botóxica”, “medicada”, “bipolar” “corrupta” y “yegua” por decir algunos.
Por supuesto que llaman “confrontación” a todo aquello que sea pensar distinto a lo que los “biempensantes” sostienen, como, por ejemplo, creer que la economía puede ser mejorada sin necesidad de ningún ajuste. No reconocen que la confrontación de ideas, que defender intereses, dentro de las reglas de juego del Estado de Derecho, (Ej.: la presunción de inocencia) es lo más importante que nos ofrece la Democracia
¿Tienen algo que ver todas estas disquisiciones con la demonización de Moyano? Si.
Porque dejan en claro los motivos y la técnica que usan los medios para lograr demonizar a los que no les convienen, para, como bien dice el Dr. Zaffaroni, construir realidad.
Es muy fácil comprobar cómo han construido realidad con el Srio. Gral. de la CGT.
Y es muy importante no pasar por alto la similitud que hay de las prácticas usadas con Moyano y con Cristina con las usadas en la “tortuguizacion” de aquél gran Presidente argentino que fue Don Arturo Umberto Illia.
Si bien es Moyano la cara visible de la demonización, no hay que olvidarse que el objetivo lo es también el sindicalismo y sus defendidos, el sindicalismo que consigue buenos sueldos, que se hace respetar, (como camioneros) que cumple la función social para la que fue creado, que no agacha la cabeza, no el sindicalismo que transa salarios baratos como Uatre, que acepta ajustes, que acepta trabajo en negro, que por supuesto es el santo sindicalismo, contra el cuál se puede constatar fácilmente que no hay, de parte de la prensa hegemónica ni de los “biempensantes”, ningún tipo de ataque, no están demonizados, no son acusados de defender a los que “no quieren trabajar”.

 

P.D. (228/11/2011)

Investigación sobre las “estancias” de Moyano.

En los dos link que pongo mas abajo hay una investigación que realizó un bloguero que vive en la provincia de Buenos Aires, Argentina, sobre la “compra de estancias” realizadas por Hugo Moyano, “compras” que son “verdades reveladas” circulando en la web. Recomiendo leerla.

Es una investigación que deja mas que claro como se maneja la oposición en Argentina: con el rumor descalificante, el insulto, cuando no, lisa y llanamente, la mentira y la invención.

Está para mi mas que claro que esta “técnica” de “lucha política” es porque no encuentran nada verdaderamente malo y grave en las políticas gubernamentales.

Entonces, lo único que les queda es esto: rumores, invenciones, descalificaciones, injurias y acusaciones sin sustento fáctico.

tatincito

http://elblogdelfusilado.blogspot.com/2011/03/mitologias-argentinas.html

http://elblogdelfusilado.blogspot.com/2011/05/mitologias-argentinas-ii.html

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